
Desde 1973, los españoles comenzaron a retornar a un promedio de 70.000 al año. Las salidas son escasas y para trabajos temporales (alrededor de 1.000 españoles por año). La población española que vive en Europa reside fundamentalmente en Francia, Alemania y Suiza. Los residentes en Latinoamérica se concentran básicamente en Argentina, Venezuela, Brasil y Uruguay.
El retorno de estos españoles ha sido constante durante toda la década de los años ochenta y los noventa. En esta década fueron 306.182 los retornados (la quinta parte de la colonia extranjera).Desde 1999 ha habido también un fuerte aumento en el retorno de los residentes de Latinoamérica.
El Instituto Nacional de Estadística ofrece la cifra de 227.111 retornos entre 1991 y 2001. Una de las hipótesis que maneja el Instituto Nacional de Estadística en cuanto al futuro del regreso a España de los emigrantes en el conjunto de los países receptores en sus proyecciones 1991-2050 "es el supuesto de un flujo anual de entradas del exterior constante e igual a 35 mil personas, durante todo el período de proyección, de acuerdo con las cifras que se han venido registrando (agosto de 2001)".
A la hora de actualizar este análisis de los retornos (diciembre de 2009), nos encontramos con que el INE acertó en sus previsiones. El siguiente es el cuadro de emigrantes retornados de los últimos años (Fuente: M. de Trabajo e Inmigración-Anuario)
A la hora de actualizar este análisis de los retornos (diciembre de 2009), nos encontramos con que el INE acertó en sus previsiones. El siguiente es el cuadro de emigrantes retornados de los últimos años (Fuente: M. de Trabajo e Inmigración-Anuario)
En el año 2001, los retornados de América Central y del Sur supusieron un 46% del total. Se pasó de 1.501 regresos en 1999 a 6.539 en 2001. En el año 2001 retornaron 47.788 personas, de los cuales 24.526 procedían de América. (Dirección General de Ordenación de las Migraciones).

Actualmente, el perfil del emigrante retornado empieza a cambiar. Si el "retorno natural" solía referirse a emigrantes que ya habían alcanzado la edad de jubilarse, ahora el fenómeno se extiende a descendientes de primera y segunda generación. Son personas que por sus orígenes familiares tienen derecho a la nacionalidad.
Tras la inclusión en el año 2008 de una disposición adicional en la ley de memoria histórica para ampliar la nacionalidad a los nietos de exiliados, se pronosticó una auténtica avalancha de solicitudes ya que el Gobierno calculaba que en todo el mundo habría 1,5 millones de potenciales beneficiarios. Sin embargo, la medida no ha tenido las repercusiones previstas, como reconocen fuentes del Ministerio de Trabajo e Inmigración. Hasta el pasado mes de junio sólo se habían aprobado 26.000 solicitudes.
Esta cantidad limitada puede ser debida a las "restricciones" temporales introducidas en la norma, que sólo reconoce el derecho a la nacionalidad a aquellos nietos o hijos de españoles que salieran del país entre los años 1936 y 1955.
Esta cantidad limitada puede ser debida a las "restricciones" temporales introducidas en la norma, que sólo reconoce el derecho a la nacionalidad a aquellos nietos o hijos de españoles que salieran del país entre los años 1936 y 1955.
Es indispensable una elaboración adecuada de la migración para que no adquiera un carácter traumático; una migración se re-significa permanentemente y en ese sentido ella se extiende a lo largo de la vida.
Referencias en Google Search.
Fotos: Diario El Mundo, Los nietos de la España Peregrina.